¿Quién no tiene una cábala? Esa “confianza extra” o seguridad que necesitabas en un momento en específico y desde ahí que cada vez que compites o sales a la montaña lo ejecutas, hace que funcione tu cuerpo de mil maneras.

En ese sentido, el ser humano es un “animal de costumbre” por ende siempre vamos a tener hábitos inculcados por alguien más o no sé, algo que siempre repetimos de una manera. En mi caso (la persona que escribe este artículo), siempre me levanto con el pie derecho para comenzar el día.

Pero estas tradiciones no solamente están en el fútbol o el tenis, sino que está inserto en el snowboard y en el esquí, por lo que en Avalancha Sport te mostraremos las cábala que nuestro departamento de investigación realizó.

Rutinas:

Este es uno de los hábitos más racionales. Repetimos las cosas sin darnos cuenta y cuando algo sale bien, lo hacemos conscientemente en cualquier actividad. Esto te ayuda a liberar al cerebro de tomar decisiones secundarias, preparar al cuerpo para lo que realmente es importante o economizar la energía.

Uno de los casos, según consigna Nevasport, es el del esquiador español, Aymar Navarro, quien cada vez que compite ocupa una ropa térmica de color amarillo. Además, repite siempre saltar a la pista con la bota izquierda y se calza el esquí izquierdo primero.

Tradiciones:

Este punto es simplemente creer o creer, o cuando a una persona le duele la rodilla y es señal que va a llover, es algo parecido. En muchos casos, las tradiciones siempre han nacido de manera popular y no sé, esquiar con un viento diferente te da más confianza.

Supersticiones:

A diferencia del resto, esta es sumamente irracional, ya que en la mayoría de las ocasiones te desenfoca de tu objetivo y te puede llevar a generar tensión, ya que si algo sale mal lo más probable que le eches la culpa a ese “factor mágico” que llegó.

A diferencia del resto, esta es sumamente irracional, ya que en la mayoría de las ocasiones te desenfoca de tu objetivo y te puede llevar a generar tensión, ya que si algo sale mal lo más probable que le eches la culpa a ese “factor mágico” que llegó.

Uno de los ejemplos es una de las mejores esquiadoras de la historia, Lindsey Vonn, quien tenía como superstición combinar su ropa interior con un color de su indumentaria de competencia. Si la ropa era blanca y roja, buscaba ropa íntima de dicho color. Pero no queda ahí, ya que funcionaba al revés, si se caía con ese color, nunca más lo ocupaba.

¿Y tú, tienes cábalas? ¡Déjalas en los comentarios!