Mediante una publicación en instagram, Outlife exhibió imágenes de la construcción de su nuevo “megaproyecto” en la región Metropolitana. Todo esto, luego de iniciar la segunda etapa del reconocido Durazno Bike Park.
Este parque, el cual antiguamente era conocido con el nombre de “El Huinganal”, ha tenido un tremendo impulso deportivo. A principios de este año, Outlife -administradores de El Durazno- anunció que el parque dejará de ser gratuito. De esta forma, en el corto plazo los riders deberán pagar un derecho de acceso que permita costear las nuevas pistas y mantenerlas a un nivel excepcional para que los bikers puedan disfrutar del entorno.
Actualmente existe un tecnológico sistema de entrada, mediante el uso de una tarjeta recargable (Outlifepass), con la que se accede ilimitadamente al bike park durante un cierto periodo de tiempo. Esta tarjeta es recargable po internet, en donde existen tarifas mensuales dependiendo de la categoría de la persona (adulto, estudiante o niño). Sin embargo, también existe la posibilidad de adquirir los tickets de uso diario.
Junto con este avance tecnológico, se construyeron nuevas pistas para todos los nieveles (desde principiante hasta experto); destacando la pista “El Gringo”, por ser una de las más largas y con la mayor cantidad de saltos para los bikers expertos. Adicionalmente, la administración se ha preocupado del mantenimiento constante de todos los senderos para brindar el mejor servicio y experiencia a los cientos de deportistas que día a día visitan la zona.
La política de la discordia

Pese a las innumerables mejoras, no todas son buenas noticias para los bikers. Polémica ha causado el nuevo sistema de pago denominado Outlifepass. Según informa el sitio web de Outlife, si en algun momento los bikers desean cancelar su suscripción y luego volver a activarla, tendrán que pagar retroactivamente los meses que se dieron de baja con un tope de $50.000, situación que tiene descontentos a muchos deportistas.