Las tendinopatías o tendinitis, los desgarros o y las bursitis son lesiones muy frecuentes en los escaladores. Sin embargo, la mayoría podrían evitarse o disminuir su riesgo, con un entrenamiento adecuado, que busque cuidar la condición física sin sobre exigirse.

Las lesiones más frecuentes en este deporte, son las de hombro dado que esta es la articulación de mayor rango de movilidad, junto con la de muñeca que se usa para la gran mayoría de los movimientos aumentando así su vulnerabilidad.

El hombro conecta el tronco con los brazos, y posee dos tipos de estabilidad, estática y dinámica dada por los ligamentos y músculos respectivamente.

Lo más probable es que estas lesiones, al igual que la gran mayoría, se produzcan por sobrecarga o descompensación cuando no se acompaña de un entrenamiento adecuado.

A nivel óseo, el hombro está compuesto por los omóplatos, el esternón, el húmero y la clavícula, junto con un conjunto articular de 5 articulaciones que funcionan de manera sincronizada según el movimiento que se va a realizar.

Es importante que se entrene, principalmente para las técnicas de oposición, para así no dañar las escápulas u omóplatos, dado que una mala estabilidad escapular producirá un sobreesfuerzo en el manguito rotador.

Con respecto a la muñeca, esta es una articulación que une la mano al antebrazo, compuesta por tres articulaciones que permiten el movimiento de distintos ejes, transversal, que entrega movimientos de flexión y extensión y  eje anteroposterior, que realiza movimiento de inclinación radial o cubital (huesos del antebrazo).

La lesión de muñeca más común es la Tenosinovitis de Quervain, que básicamente es la inflamación por uso excesivo de pulgar, que principalmente se da por una muñeca sobreblexionada (que se flexiona de sobre manera).

Las patologías que sufren comúnmente los y las  escaladoras son:

  • Contracturas o tendinopatias, la mayoría debidas a sobrecargas.
  • Esguinces, fracturas o luxaciones por accidentes traumáticos.
  • Inestabilidad del hombro debida a un desequilibrio o ineficiencia muscular
  • Síndromes de los desfiladeros toracobraquiales, que presionan un paquete vasculonervioso, debido muchas veces a una mala musculatura.
  • Síndrome del hombro congelado: Ligamentos inflamados que producen rigidez.
  • Disfunciones articulares debidas a la falta de movilidad de diversas estructuras implicadas.
  • Bursitis subracomial, que es la inflamación de la la membrana que cubre los tendones del manguito rotador.

Consejos para evitar las lesiones:

  • Ir poco a poco, si eres novato en la escalada debes avanzar progresivamente, prepararte bien antes y después de entrenar (calentar y elongar), e ir a tu ritmo.
  • No le sobre exijas a tu cuerpo. No existe presión para este deporte, uno conoce su ritmo y sus limitaciones, por lo que es importante trabajar el autoconocimiento.
  • No te frustres por un paso, prepáralo e inténtalo, no te quedes pegado o intentes salir como sea, demasiadas repeticiones de un mismo movimiento es la principal causa de sobrecarga muscular.
  • Evita permanecer mucho tiempo en una posición forzosa para tus músculos y tendones.