Hoy en Chile existen muchas iniciativas de conservación, educación ambiental y de protección de territorios y especies que están realizando acciones filantrópicas. Pero al no existir una ley ni una institucionalidad que se haga cargo del tema, no existe una definición oficial.

El cliché de la filantropía es asociarla a millonarios que donan mucho dinero a una causa, pero “la filantropía viene de cualquier forma, no tiene que ver solamente con donar plata”, repara Kris Tompkins.

Los especialistas aseguran que, para lograr activar a la sociedad civil a favor del cuidado del patrimonio natural del país, se debe basar en un trabajo conjunto y una ley de filantropía ambiental.

Hoy por hoy solo un 0.9% de la sociedad civil se dedica a la conservación del medio ambiente.

“Muchas personas gastan fortunas en arte, pero la belleza también está en la naturaleza. Debemos preservar nuestro planeta y para eso es necesario establecer políticas públicas que promuevan el trabajo público – privado para la conservación de la biodiversidad”, apuntó Kristine, presidenta de Tompkins Conservation.

Chile es reconocido mundialmente por contar con una gran diversidad de destinos naturales, y una inexplicable riqueza de flora y fauna nativa, sin embargo, aún no existen protocolos jurídicos que compatibilicen desarrollo con conservación.

Leonidas Montes, director del Centro de Estudios Públicos (CEP), especificó que Chile posee hoy un 21,5% de áreas terrestres protegidas y la Patagonia, comprendida entre la Región de Los Lagos, Aysén y Magallanes, concentra el 90% del total.

Según Montes, el estado aporta unos 20 millones de dólares y lo demás restante, casi la mitad proviene de los ingresos de los parques, haciendo énfasis en que “Nuestro sistema tributario castiga las donaciones con fines medioambientales. Si una persona natural o jurídica quiere ayudar a promover la conservación de nuestra naturaleza mediante una donación, esto le saldrá caro. La persona estará afecta al impuesto de herencia, asignaciones y donaciones con cargo al donatorio, y si el donante es una empresa, será tratado como un gasto rechazado afecto al impuesto de la renta” lamentó el director del CEP.

Carolina Schmidt, ministra de Medio Ambiente, detalló que Chile cuenta con 39 parques nacionales, 48 reservas nacionales y 16 monumentos naturales, de los cuales sólo el 21% del territorio terrestre y el 41% del marino están protegidos.

Tenemos una firme convicción que una ciudadanía que es consciente en torno a los atributos de sus parques nacionales, junto con un Estado que garantiza su manejo adecuado y la asociatividad público-privada, es el mejor camino para cuidar y desarrollarnos desde nuestras áreas protegidas.

Lamentablemente, hoy no existen incentivos para realizar donaciones en esta materia de conservación y preservación.

En ausencia de esa ley de Filantropía ambiental, quien dona debe tributar sobre la donación ya que están afectas al Impuesto a las Herencias, Asignaciones y Donaciones, la cual es de carácter progresivo hasta el 25% del monto.

Menor incentivo aún para las empresas. Si se trata de una empresa donante, la donación es tratada como gasto rechazado afecto al Impuesto a la Renta, siendo gravada por este impuesto como si fuera un retiro de utilidades con una tasa de 40%.

Hoy en día, mantener los parques nacionales, para el gobierno significa una tremenda inversión que no tienen, dado que sus prioridades nacionales son otras.

Entonces ¿Por qué no permitir que agentes privados lo hagan?