Se termina una la temporada de invierno más secas de Sudamérica en los últimos años. Las condiciones no fueron las mejores, pero el equipo del Circuito Sudamericano de Freeride no descansó y logró sacar adelante el campeonato más importante del deporte fuera de pista.

En ese sentido, uno de los fundadores es el argentino Gonzalo Lopatin, quien hace ocho años compite en el más alto nivel del esquí y, además es juez y coach de la disciplina.  El trasandino, conversó en exclusiva con Avalancha Sport, donde analizó lo que fue la temporada y los desafíos para el circuito en 2020.

Soy de un pueblo de montaña. Aprendí a esquiar a los tres años en Caviahue, un pequeño pueblito que queda al otro lado de Corralco. Rodeado de volcanes, termas, lagos, cascadas y araucarias. Es imposible no tener pasión por la montaña”, comenzó diciendo.

Desde cuándo práctica esquí, el rider aseguró que “mi papá me enseño cuando tenía tres años. Durante mucho tiempo fui el primo más chico de mi familia por lo que heredaba toda la ropa y equipo de mis primos mayores. Fue una hermosa infancia”.

Tras conocer estos deportes desde muy pequeño, Lopatin se comenzó abrir una disciplina que en Sudamérica explotó hace tres años. El freeride que enamora cada año a miles de esquiadores y snowobarders.

No sé si el freeride llegó a mi o yo a él. Cuando era chico salía “fuera de pista”, iba a hacer caminatas cerca del centro de esquí, hacíamos saltos en medio de la nada. Digamos que hacia ‘freeride’ sin saberlo. Con el correr de los años empecé a viajar y tener más experiencia. Llegaron las primeras salidas a la montaña planificada, los cursos de nievología, avalanchas y primeros auxilios, hasta que en 2013 hice mi primera competencia”, aseguró a Avalancha Sport.

Pero no terminó ahí, ya que el esquiador trasandino comentó como fue su primera competencia de fuera de pista. “La primera fue en Chile, en el Chilean Freeride Championship que era un Freeride World Qualifiers de 4 estrellas, competí y me fue bastante bien. Luego Fui durante tres años seguidos el único sudamericano competir de manera continua en el tour de los qualifiers en Estados Unidos”.

Con esos registros, Gonzalo Lopatin, fundó Freeride Sudámerica en 2016 y empezó a trabajar, junto a Freeride Chile, para impulsar el Circuito Nacional y Sudamericano de Freeride, lo que provocó un antes y un después en el deporte fuera de pista de este lado del mundo.

Además, para este 2019, además de estar metido en la organización, fue elegido como juez del Circuito sudámericano que se llevó a cabo en os centros de esquís Antillanca y Corralco.

Fue una experiencia increíble y un gran honor, tanto en Antillanca como en Corralco se vio un gran nivel en los competidores y eso hace el trabajo de juez aún más complicado. Hace años venimos trabajando para fortalecer el Freeride en Sudamerica y ver estos grandes eventos da mucho placer”, dijo.

Ser juez no es fácil, debes medir a todos con la misma vara y estar muy atento, no se te puede pasar ni un detalle por alto. Haber sido juez y también, competidor me ha permitido entender en muchos aspectos estos deportes”, complementó con Avalancha Sport.

Ya con la temporada de invierno finalizada en Sudamérica, el trasandino emprenderá rumbo a Estados Unidos, donde buscará competir y seguir adquiriendo experiencia para traerla a este lado del planeta.

En 2016 tuve una lesión en mi tobillo que me tuvo dos años sin poder competir al cien por ciento. Ahora, con más experiencia y preparación, quiero competir en el circuito FWQ 4 estrellas, pero también seguir capacitándome y traer los conocimientos acá. Trabajamos con la IFSA (International Freeskiers an Snowboarders Association) y el Freeride World Tour, donde su aporte ha sido fundamental para nosotros”.

Respecto a las qué se viene para el 2020, Lopatin aseguró que “he retomado el trabajo en Argentina y estamos teniendo reuniones con los centros de esquí para tener 2 o 3 competencias en 2020. Que los atletas se preparen para viajar mucho el año que viene, porque se viene un Circuito Sudamericano con mucha fechas. La idea es tener un circuito sudamericano fuerte y autónomo y en un futuro cercano poder obtener plazas para clasificar directo al Freeride World Tour“.

La idea es que nuestros atletas no tengan que viajar a Europa, Estados Unidos o Canadá para lograrlo. Tenemos el nivel de deportistas y montañas de sobra para hacerlo, pero hay que dar un paso a la vez”, sentenció.