Este recorrido que nos lleva a una imponente quebrada en la montaña está ubicado en el sector de Alfalfal, en el cajón del Maipo. El Mirador de los Cóndores es un sendero de trekking que nos guía a la zona superior de unos grandes farellones rocosos que se erigen en la intersección del cajón del estero Aucayes con el Cajón de río Colorado.

En este lugar, y protegidos de la intervención de los humanos, algunos cóndores y águilas moras establecen sus nidos. Debido a ello, es parte de la experiencia observar a muy corta distancia el sobrevuelo de estas aves. La ruta, que se realiza por el día y apta para todas las edades, zigzaguea por sectores de vegetación nativa propios de la zona, como peumos, litres, espinos, cactus o maitenes. Una muy buena opción de excursión por el día cerca de Santiago.

Para emprender camino a esta experiencia es necesario partir desde Santiago y tomar la ruta G-25 que se interna por el cajón del Maipo, después de 12 kilómetros desde el sector de Las Vizcachas se cruza el puente sobre el río Colorado. Una vez avanzado este puente, se debe tomar el desvío a la izquierda que lleva a los villorrios de Maitenes y Alfalfal bordeando la ribera sureste del río. Desde el desvío hay un camino pavimentado hasta la quebrada Trescientos. Es posible estacionar en una explanada al costado del camino, justo luego de cruzar la quebrada, y desde ahí comienza el trekking.

Hay que tener en cuenta y es recomendable visitar el lugar con indumentaria acorde a la época y al tiempo pronosticado, zapatos de trekking, una botella de agua (aprox. 2 litros por persona) y bastones de trekking, porque el camino hasta la cima es largo y empinado.

Finalmente, es importante destacar que, esta ruta ha experimentado una verdadera explosión de visitantes a partir del año 2018. Por lo tanto, si lo que se quiere es una experiencia más pura de naturaleza y de silencio para disfrutar del vuelo de los cóndores se debe evitar subir la montaña en fines de semana y feriados. De esta manera, este mirador en la cima de la montaña nos da la posibilidad de estar a la altura de los cóndores y con su campo de visión como principal paisaje.