Uno de los lugares que inspiran por esa mezcla entre el campo y el mar es un pequeño, pero a la vez hermoso, es Puertecillo, playa que está ubicada en la Provincia del Cardenal Caro en la VI Región de Chile.

Este anfiteatro único, es el paraíso escondido para los surfistas y los amantes de los deportes outdoors, en donde puedes estar disfrutando del mar, de los bosques y la misma naturaleza.

¿Cuál es la historia de Puertecillo?

Según cuenta la leyenda, para llegar a Puertecillo solamente se podía llegar caminado, por lo que los surfistas de la época tenían que cargar sus tablas por quebradas para poder disfrutar de una buena sesión de surf.

Uno de sus principales factores para que este lugar sea totalmente atractivo, es porque sus olas y vientos son perfectos para deportes de tablas y náuticos; junto con el poco acceso y la poca explotación de los recursos marítimos, provocan que cada vez este lugar sea más conocido.

¿Qué puedo hacer en Puertecillo?

Principalmente lo que se puede realizar en esta playa son deportes acuáticos como el surf, el funboard, windsurf o el katesurf. Pero también puedes realizar trekking por sus árboles centenarios, avistar aves o mirar la naturaleza misma.

A esto, también puedes llegar a las dunas y a cuevas rocosas escondidas en Puertecillo, pero se recomienda acceder a estos lugares en un vehículo 4×4, ya que el camino y la geografía de la zona no son muy sencillas a la hora de conducir.

¿Me puedo quedar en Puertecillo?

Para buena fortuna de los amantes de la naturaleza y los deportes outdoors, en este lugar existen residenciales, lodge o estancias.

En la parte sur de esta playa está La Punta, zona en donde se encuentran la zona de servicios, estacionamientos, camping, escuelas de surf y arriendo de equipos.

Si no quieres acampar, una de las opciones para descansar es Puertezion, el que está ubicado al frente de la playa y es uno de los destinos que no te puedes perder.

La atención de sus dueños y la recepción familiar, hacen que la estadía en este sector sea única, ya que el fogón y la invitación a conversar entre los huéspedes, lo hacen muy diferente de otras cabañas.