Por Florencia Mujica 

Cada día hay más gente que concurre a los sectores de escalada a practicar este deporte, pero el acceso a ellos con el paso del tiempo, se ha vuelto más difícil y tramitado. Son varias las zonas donde la entrada está interrumpida por una barrera o reja que no permite el paso de auto o peatones.

 Un claro ejemplo de esta problemática es el Cajón del Maipo, donde el 2020  se vieron restringidas varias pasadas a icónicos lugares de escalada.

El Cajón del Maipo acumula decenas de sectores de escalada de primera calidad, para todos los niveles y gusto, a solo unas horas de Santiago.

Se puede encontrar rutas de deportiva, tradicional, mixtas, multilargos y boulders con diferentes grados de dificultad, desde escuelitas para los principiantes hasta catorces para los más avanzados. Un gran número de santiaguinos asisten semanalmente a los diferentes lugares a realizar el deporte que tanto aman, pero a veces no logran practicarlo debido a los accesos.

 Uno de los sectores es el Valle de las Arenas, ubicado al final del cajón, donde se encuentran grandes zonas de escalada, como por ejemplo Cholina, pared de jabba, choriboulder, el diedro del mai, etc. Hace Ddos años se puso una barrera en la entrada de este valle y el 2020 se agregó una segunda, impidiendo el paso de autos al lugar y a veces, cobrando una tarifa irregular para estacionar o acceder al lugar.

Al restringir el acceso, las aproximaciones que eran de solo unos minutos se volvieron de horas, las ganas de volver a esas áreas fueron disminuyendo y los sectores fueron perdiendo su encanto.

 Otro ejemplo es el sector de las Melosas, donde cobran $5.000 pesos por día para entrar en auto o los Manyos, donde cerraron la entrada principal y ahora se debe ingresar por otro lado, agregando una hora de aproximación.

Avalancha Sport se contactó con estos lugares y, la justificación fue por el exceso de basura que quedaba en la zona o para conservar y restaurar la flora y fauna del área.

 Estas respuestas serían válidas si se vieran realmente esfuerzos por proteger y cuidar estos lugares, lo cual no se ve reflejado, solo se ve que se restringe para dificultar la realización de un gran deporte que a cientos de personas le apasiona y creo que los escaladores estaríamos dispuestos a pagar un monto si se vieran mejoras en las áreas.

La pelea por los accesos a la montaña lleva años desarrollándose y no se le ve un fin cercano, a pesar de todas las discusiones y propuestas no se ha llegado a un consenso o solución clara.