El pasado lunes 29 de marzo estaba pactada la junta de acreedores del complejo invernal Valle Nevado, el que está controlado por las familias Ergas y Senerman, con la finalidad de votar el plan de reoganización, producto a la grave crisis económica que tiene el centro de esquí tras el coronavirus y el complejo escenario con la falta de nieve de los últimos años.

En ese sentido, la entidad acumuló deudas que ascienden a $35.222 millones, por lo que sus accionistas decidieron posponer la cita pactada para dicha jornada y el martes 11 de abril será clave para saber el futuro del centro de montaña.

En relación a la propuesta, se estableció que en el caso de los créditos de acreedores garantizados, estos serán capitalizados con los intereses devengados a la fecha de la aprobación del acuerdo y, se repactarán de forma que habrá solo un vencimiento de capital.

La totalidad de la deuda será reorganizada con los acreedores garantizados y será cancelada en su totalidad el día 30 de diciembre de 2026. Según DF, en este grupo está compuesto por Penta Vida Compañía de Seguros, Metlife Chile, Scotiabank y Banco Security.

El mismo rotativo afirma que, a partir de 2023, Valle Nevado estará obligado a realizar pagos de amortización extraordinaria anuales con los excesos de flujo, es decir tratar de reducir la deuda antes de la fecha antes mencionada.

“Para estos efectos, se considerarán como excesos de flujo de caja anual al monto resultante del Ebitda menos la sumatoria de los impuestos, la variación de capital de trabajo, las inversiones de activo fijo (Capex), intereses totales pagados, pago de capital del Financiamiento del Capital de Trabajo y provisión de caja operativa mínima de UF 52.300″, reza el documento.

De esta manera, esta semana será vital para el funcionamiento del centro de esquí, el que de no llegar a un acuerdo podría vivir uno de los años más complejos de su historia.