Este 22 de abril se conmemora un nuevo Día de la Tierra, jornada de reflexión respecto a como la humanidad ha tratado el planeta. En pleno calentamiento global y con proyectos que amenazan el medio ambiente, Chile tiene grandes deudas pendientes en esta materia.

Guerra suicida”, así lo catalogó en su momento el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas Antonio Guterres en 2020 la situación que atraviesa el mundo, asegurando que la biodiversidad está colapsando y un millón de especies se encuentran en peligro de extinción.

En ese sentido, nuestro país tiene grandes deudas en materia del medio ambiente. Los proyectos hidroeléctricos y mineros tienen en jaque la lucha contra el cambio climático.

Tratado de Escazú:

A lo antes mencionado se suma que Chile le dio la espalda al tratado de Escazú, el que reconoce que los Estados de Latinoamérica y el Caribe deben proteger a los defensores ambientales, así como entregar acceso a la información, la justicia y la participación de ellos.

A pesar de haber sido uno de los principales promotores de este tratado, la razón para no haber avanzado en esta materia fue por el informe que se presentó, catalogándolo como poco “serio” y que era ambiguo, ya que esto podría condicionar las legislaciones ambientales, creando incertidumbre jurídica y exponer al país en controversias internacionales.

Zonas de sacrificio: una larga espera y siguen sumando localidades:

A pesar que comenzó el proceso de descarbonización, tras el fallo histórico de la Corte Suprema, falló a favor de las comunidades de Quintero y Puchuncaví, en relación a la emisión de gases y otros contaminantes que afectó a los pobladores, siguen manteniéndose.

Hasta la actualidad, existen zonas de sacrificio entre el carbón y la minería. Tocopilla, Mejillones, Huasco, Quintero-Puchuncaví en el norte y centro, son afectados por termoeléctricas e hidroeléctricas que agravan fuertemente el medio ambiente.

En el sur, Coronel, es el único lugar (hasta el momento) que debe funcionar como una termoeléctrica y ciudad puerto. En 2015 el tercer tribunal ambiental confirmó una multa a Endesa por emisiones sobre la norma de la central Bocamina II tras años de movilizaciones.

En la zona central, San José del Maipo es una de las grandes localidades que han sufrido con el constante abuso, ya que la instalación de mineras, la sobreexplotación y el polémico proyecto Alto Maipo, deslumbra una zona de sacrificio que afecta a la flora, fauna y la calidad de vida de las personas.

Crisis del agua:

SEBASTIAN BROGCA/AGENCIAUNO

Uno de los puntos más preocupantes, al igual que el ítem anterior, es sin duda la falta de agua en nuestro país. La falta de lluvia, lo que genera una megasequía que lleva más de una década, en localidades como Petorca, La Ligua o Putaendo o existe agua.

Durante el 2020, la Contraloría General de la República declaró que ya es incompatible la autorización de planes de corta de bosque nativo, ya que, al menos en la zona central el tipo esclerófilo, cumple una función vital para el ecosistema, a que regula el balance hídrico y es una barrera natural para la desertificación.

Un punto preocupante, fue que entre julio de 2008 y marzo de 2020, según datos obtenidos por CIPER, hubo 1932 planes de manejo que fueron aprobado por la CONAF, que permitieron talar 22.281 hectáreas de bosque nativo, a pesar de que están protegidos por la ley desde 2008.

En solo tres comunas de la zona centro se concentra el 45% de la deforestación.

Cabe señalar que, con lo antes mencionado se espera que nuestro país y las autoridades logren una conciencia social y ambiental respecto a esta situación, ya que es totalmente preocupante que se siga destruyendo la flora y fauna del planeta.