Hace algunos días, un informe realizado por Antartica de la Universidad de Santiago, reveló la dramática situación que vive la Cordillera de Los Andes, la que se está quedando sin nieve.

Según el estudio, la cobertura nacional entre la latitud 23°S (Calama) hasta la 39° S (Talca) solamente en mayo, presentó déficit promedio de casi un 60%, siendo Atacama, Metropolitana y la de O’Higgins en donde se incrementa la falta del elemento vital.

En esa línea, el climatólogo de la Universidad de Santiago, Raúl Cordero, explicó que “la nieve de la Cordillera de Los Andes es una importante fuente de agua para muchas comunidades de la zona central. Desafortunadamente, la cobertura de nieve muestra una marcada tendencia a la baja”.

Al comparar el promedio de mayo durante los últimos 20 años, la cobertura nival en el Norte Chico, presentó un déficit del 57%, siendo una normal de 4.418 kilómetros cuadrados, mientras la presente temporada solamente hay, hasta el momento 1893 km2.

“La falta de nieve de este 2021 no es coyuntural. La cordillera de Los Andes es una de las zonas más vulnerables al cambio climático”, dijo el especialista.

“Los retrocesos en la cobertura de nieve no solo están ocurriendo en temporada seca. En invierno, las pérdidas de nieve se estiman superiores a 10% por década. Diversos estudios coinciden en mostrar que, durante las últimas tres décadas, se ha perdido un tercio de la cobertura de nieve”, agregó.

El mismo aseguró que en los próximos 40 años “la nieve andina estará confinada en las partes altas de la Cordillera. Eso afectará la provisión de agua, ya que los diferentes ríos ubicados en la zona central del país perderán parte de su caudal”.